Templo de Saturno
Dedicado a Saturno, se erige en el extremo occidental del Foro Romano, al sudoeste de los Rostra. Los cimientos más antiguos del Templo datan del 501 a.C. o 498 a.C. y se atribuyen o bien al rey Lucio Tarquino el Soberbio o a Lucio Furio, aunque es posible que esta última opción haga referencia a una reconstrucción realizada tras un incendio.
Fue totalmente restaurado por el Edil Munancio Planco en el año 42 a.C., construyéndose un gran podio de travertino, de 40 metros de largo por 22,5 metros de ancho y una altura de 9 metros. Este podio es el que hoy en día podemos observar en las ruinas del Templo.
El Templo de Saturno cuyo uso principal era el de guardar el tesoro nacional, era conocido por el nombre de Aerarium (Erario), almacenando las reservas de oro y plata, así como las insignias y los archivos nacionales. Posteriormente el archivo fue trasladado al Tabularium y el Aerarium a una edificación situada frente al Templo de Saturno.
En la cela del templo se encontraba la estatua del dios, que presidía las procesiones durante los ritos triunfales. Según las fuentes, la estatua provista de una guadaña, era de madera y era rellenada de aceite. Las piernas de la estatua eran cubiertas de tallos de lino que eran retirados el día de la Saturnalia, el 17 de diciembre.
La Saturnalia era celebrada con sacrificios y banquetes públicos, que de forma no oficial duraban siete días, del 17 al 23 de diciembre.
En el año 283, el Templo de Saturno fue reconstruido tras un incendio usando bloques pertenecientes a otros edificios más antiguos, parte de este material corresponde a la reconstrucción del año 42 a.C.
Las columnas de las ruinas del edificio actual corresponden a esta tercera edificación del Templo, de la que solo quedan ocho y el frontón parcialmente intacto. En el frontón pude leerse la siguiente inscripción: Senatus Populusque Romanus incendio consumptum restituit, ‘El Senado y el Pueblo de Roma restauró lo que el fuego había consumido’).
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